jueves, 4 de noviembre de 2010

La Crónica de Nestor

La Primera Crónica Rusa o Crónica de Néstor (en ruso: По́весть временны́х лет, Povest' vremennyj let, en ucraniano: Повість врем'яних літ, literalmente 'Los Relatos de Años Pasados') es la historia del primer Estado eslavo oriental, el Rus de Kiev, entre los años 850 y 1110, aproximadamente, y originalmente escrita en Kiev sobre el 1113.

Durante mucho tiempo, la redacción original se le atribuyó a un monje llamado Néstor, y de ahí que se le llamara La Crónica de Néstor o El Manuscrito de Néstor. Entre las muchas fuentes que habría utilizado estaban las primeras (hoy perdidas) crónicas eslavas, los anales bizantinos de Juan Malalas y de Jorge Hamartolus, leyendas populares y sagas nórdicas, numerosos textos religiosos griegos, tratados entre los bizantinos y los rusos, fuentes orales de Yan Vyshatich y otros líderes militares.

Néstor trabajó en la corte de Sviatopolk II de Kiev y probablemente compartió su política pro-escandinava. La primera parte es rica en historias anecdóticas, entre las que se cuentan la llegada de tres hermanos varegos, la fundación de Kiev, el asesinato de Askold y Dir, la muerte de Oleg (a quien mató una serpiente escondida en el esqueleto de su caballo) y la venganza de Olga de Kiev, esposa de Igor de Kiev, sobre los drevlianos, quienes habían asesinado a su marido.

La historia del cristianismo en aquella tierra también está recogida en pasajes tales como la labor de los santos Cirilo y Metodio entre los pueblos eslavos o la expedita forma en que el príncipe Vladímir I de Kiev abolió el culto a Perún y a los otros dioses de Kiev, eslavos o vikingos.

En el año 1116, el hegemone Silvestre realizó numerosas copias del texto de Néstor, añadiendo su propio nombre al final de la crónica. Dado que el príncipe Vladimir II Monomaque era el patrón de la aldea de Vydubychi, donde estaba situado el monasterio, la nueva edición glorificó al príncipe e hizo de él la figura central de la narrativa posterior. Esta segunda versión de la obra nestoriana se preservó en el Códice Lauretiense.

Una tercera edición le siguió dos años más tarde, centrándose en la persona de Mstislav I de Kiev, hijo y heredero de Vladimir II Monomaque. El autor de esta revisión podría haber sido griego, ya que corrigió y actualizó muchos de los datos sobre los asuntos bizantinos. Esta última versión se conservó en el Códice de Ipatiev o Hipatiense.

El original se ha perdido y las copias más antiguas que se conocen son las del Códice Lauretiense y el Códice de Ipatiev, de modo que es complicado establecer el contenido original de la crónica palabra por palabra.

El Códice Lauretiense fue copiado por el monje de Nóvgorod Lavrenti (Lorenzo) para el príncipe Dmitri Konstantinovich en 1377. El texto original utilizado fue un códice hoy perdido compilado para el Gran Duque de Tver en 1305, año en que termina la crónica, aunque los años 898-922, 1263-83 y 1288-94 están omitidos por alguna razón. El manuscrito fue adquirido por el Conde Musin-Pushkin en 1792 y más tarde donado a la Biblioteca Nacional Rusa en San Petersburgo.

El Códice de Ipatiev fue descubierto en el Monasterio de Ipatiev en Kostromá por el historiador ruso Nikolái Karamzin. Data del siglo XV pero incorpora una información de incalculable valor histórico sobre el Kiev del siglo XII y las Crónicas Galicianas (de la ciudad de Halich, en la región de Galicia). La lengua en la que estaba escrita es el eslavo antiguo con influencia del eslavo oriental. La Primera Crónica puede ser uno de los textos de estudio más intenso de la historia. Se han publicado numerosas monografías y versiones, datando la primera de 1767. Aleksei Shajmatov publicó un análisis textual pionero de este documento en 1908. Dmitri Lijachev y otros investigadores soviéticos han revisado en parte sus descubrimientos, que intentaron reconstruir la crónica prenestoriana compilada en la corte de Yaroslav el Sabio a mitad del siglo XI.

A diferencia de otras crónicas medievales escritas por monjes europeos, la Crónica de Néstor es única en su campo, al no haber otro testimonio escrito de la historia antigua de los pueblos eslavos orientales. Su larga relación sobre la historia del Rus de Kiev no tiene parangón, aunque se han datado correcciones provenientes de la Primera Crónica de Novgorod. Asimismo es valiosa como primer ejemplo de la literatura de los antiguos eslavos orientales.
(fuente: wikipedia)

descargar pdf La cristianización de la Rus’ kievita según “El relato de los años pasados” (Inés García de la Puente)

La Crónica de Néstor está publicada en español con el nombre de Relato de los años pasados: según la Crónica Laurenciana (1377), por Miraguano (2005)


Más información sobre Kievan Rus en 

1 comentario:

Sandra Ramon dijo...

Te digo lo mismo que en la otra entrada.
Menos mal que, de un modo u otro, el hombre se ha esforzado por dejar constancia de su época pues nos sirve para saber cómo fue el pasado.

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