EP producido por dos miembros del grupo madrileño de viking-metal por excelencia:
David Chas & Ángel Flores (Pimeä Metsä)
Los cinco temas giran en torno al antiguo mundo épico donde se dan cita los Caballeros de Camelot dispuestos a darlo todo en la batalla, las grandes celebraciones en una cueva de trolls, o se escucha la llamada de Odín para aquellos destinados al Valhalla o el llanto de los santos en el ataque a Lindisfarne, o aparece una partida de vikingos levantando las velas del barco dispuestos a hacerse notar a donde quiera que vayan.
Mientras noruegos y daneses se ocuparon principalmente de colonizar, comerciar y guerrear con las islas del Atlántico norte, los vikingos suecos miraron hacia el otro lado del mapa. Esta Austrvegr o Ruta del Este comenzaba con un corto trayecto por el mar Báltico que les permitía entrar desde el Golfo de Finlandia a aquel gran territorio al que denominaban Gar∂arike.
Cerca de allí estaba al lago Ladoga, con la ciudad del mismo nombre (Aldeigjuborg, para los nórdicos), que gracias a aquellos vikingos, pasó de ser un pequeño poblado ugrofinés/eslavo a un importante centro de comercio internacional, con numerosos talleres/tiendas de artesanos y albergues para los mercaderes, al modo de los caravasares de oriente. Ese fue el germen del que sería uno de los estados más prósperos de la Edad Media: Kievan Rus, el origen del imperio ruso.
División administrativa del Kievan Rus en el siglo XII
Tras la sorpresa de aquellos Fimbulwinter (2012) y Elderslied (2014), con los que añadieron el punto cardinal del norte en el mapa del viking metal hispano, nos llega este Amalur (2017), que tuvo un pequeño adelanto en el EP The Slavic Covenant, con el que comparte algunos temas.
Jon Koldo Tera, “Jonkol”: Voz y teclados
Lander Lourido: Voz y Guitarra
Asier Fernández: Guitarra
Mikel Llona: Bajo
Asier Amo, “Amo”: Batería
y muchos colaboradores
Pasando por cambios de formación y con todo el esfuerzo que hoy en día supone para un grupo de metal salir adelante, Incursed han sacado este disco en el que muestran la madurez que otorga recorrer múltiples escenarios y observar la reacción del público a lo largo de años.
Alternancias de voz gutural y limpia, sutiles aderezos de instrumentos folk, poderosos estribillos que sin duda dan mucho juego en los directos, simbiosis perfecta de melodía y potencia y, en definitiva, una buena producción que augura una larga gira dentro y fuera de nuestras fronteras.
En lo que a este blog respecta, solo un pequeño problema temático: el abandono de las historias vikingas de sus anteriores discos por otras mitologías y tradiciones, entre las que están las de su propia tierra, como bien refleja la canción inicial (Lurraments) o el tema que da título al álbum.